Mis hijos
silenciosos lloran a gritos en el vacío del tiempo, se retuercen en las
oscuridades de mi mente mientras buscan escaparse entre las articulaciones
maliciosas de las palabras. Gracias a ciento veinte estrellas, una fugaz y otra
perdida; pude encontrar una noche azul hacia la luna para recordarme, buscarme,
y salirme hacia esa luz oscura que forma la diáspora en los recovecos de unos
ojos salpicados por lo inteligible, por lo incognoscible. En el mortal retal de
lo extinto, inmaterial, amoral, ambiguo, único y multiplicado por el infinito;
descansan y fracasan fragancias de tajy y pindo. En los bosques y las llanuras
se arrastran sombreros piri que se olvidaron de sus dueños. Rijosas que
salieron de los pasillos y pisaron el asfalto caliente en horas de la madrugada
para instalarse en los comercios de cuentos de hadas que no serán escritas
nunca. Mientras todo pasa y se funde yo me hundo y me despierto entre vocales,
consonantes desfigurados por las estructuras y miles de noches que no son
noches hasta que amanezca. No podrías esperarme por que no soy de este tiempo.
Qué esperas de esta casa cuando el abismo sube hacia lo profundo de la mente y se instala frente a tus ojos, dime, ahora que ha pasado la lluvia, ahora, que estamos sentados aquí, en este lugar que está lejos de todo, si la escritura no es más que una trampa para lo real, si no puede superponer verdades ni realidades, qué es lo que nos espera una vez escrita la última página, el último párrafo, la última oración, la última palabra.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A Ricardo
Te dejé allí y no lo supiste, pero te has de acordar de aquella vez en que con una fogata y una guitarra le cantamos a la noche, compañera f...
-
A las 3.30 el pucho, la lluvia y el café se convierten en aliados perversos de tus ojos no esperás, no esperás a que se aclare la noch...
-
Ríe lagartija tú que bajas del árbol a besar las flores de la temple tierra inquieta. Amedrenta tu calma un chasquido en la laguna del c...
-
Viste cuando te entran unas ganas tremendas de querer saber cómo está, dónde está, qué hace; y mirás tu celular y ni siquiera te llega un...
No hay comentarios:
Publicar un comentario