domingo, 8 de junio de 2014

Aroma a rosas

Digamos que no pasó, que el invierno terminó y que solo quedan flores, más allá del hallazgo de ciertos recuerdos, disfrutemos del aroma de las rosas.

Nadie tiene la culpa, las cosas son así, ni el corazón ni el porvenir dan una sentencia y más aun ahora que estás con la mano en la puerta. Te pediría que no me mires así, como si no te preocupara, pero entonces estaría limitando lo que más me ha cautivado.

Tal vez me detiene no haberte robado un beso. El alma que no tengo no querrá ir conmigo, no por no querer irse conmigo, sino por tener que irse sin ti, con tu recuerdo a medias. Aunque nada es completo en esta vida si no se completa con alguién más, pero al final estamos solos, no es el final levantarse al otro día y seguir, el final viene con otro cuerpo, otra mente, vacía, sin recuerdo, como aquel día que me engendraron, ese fue un final.

Yo también te miro como si no me preocupara, por que siempre prioricé tu libertad, yo también no dije nada, solo cerré la puerta sumergiéndome en el perfume que dejaste al partir, ese aroma a rosas.



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