Tanto café y cigarrillos me deben de hacer mal, lo sé, así como la lluvia de los recuerdos. Tantos libros me deben de hacer mal, lo sé, así como esas páginas en blanco. Tanto andar al pedo me debe de hacer mal, lo sé, así como el tiempo que aún me falta para poder escribir cosas. Tanta careteada me debe de hacer mal. lo sé, así como esas personas que llevan una doble vida. Tanto andar me debe de hacer mal, lo sé, por eso no salgo a buscarte, porque hay tanta noche, tanto espacio, tantos días, tantas primaveras, tanta incertidumbre, tanta fantasía, tanta imaginación; para dormirme al lado de tus ojos.
Qué esperas de esta casa cuando el abismo sube hacia lo profundo de la mente y se instala frente a tus ojos, dime, ahora que ha pasado la lluvia, ahora, que estamos sentados aquí, en este lugar que está lejos de todo, si la escritura no es más que una trampa para lo real, si no puede superponer verdades ni realidades, qué es lo que nos espera una vez escrita la última página, el último párrafo, la última oración, la última palabra.
jueves, 15 de octubre de 2015
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