viernes, 23 de septiembre de 2016

Teneres II

Tengo que creer, aunque no exista, porque o sino en dónde quedarán las palabras, mi voz. Tengo que creer para salvar mis horas, las horas en que me pasé hablando solo lo que habría que decirte. Tengo que creer para tener mi tregua ante la muerte. Tengo que creer para que sigas existiendo, para no perderme en la ilusión de que todo es un sueño. Tengo que creer para poder levantarme mañana temprano y que al tomar mi café trate de comprender este mundo de mierda. Tengo que creer para no emborracharme todos los días, para no buscarte más. Tengo que creer, aunque no exista, tengo que creer en el olvido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

A Ricardo

Te dejé allí y no lo supiste, pero te has de acordar de aquella vez en que con una fogata y una guitarra le cantamos a la noche, compañera f...