Cuándo fue la última vez que sentiste la vastedad de las cosas.
Dime, tú, que andas y desandas el mismo camino de siempre,
Cuándo fue que viste pasar la estela rota de luciérnagas ciegas.
Acaso, por si acaso, tocaste el profundo rocío de la noche
con las yemas de tus dedos
y te sometiste al silencio espantoso del simulacro de la vida
para poder saber lo que no se sabe
o saber lo que ningún hombre sabe, posee, dice, siente, miente, habla.
Nada es más cierto de lo que ahora tocan mis manos.
Nada es más sabio que aquel horizonte en el que se refleja la palabra.
Antes de irte, y de que me dejes, nuevamente, bellalejana inspiración,
con lo que apenas puedo recordar con tu paso,
con lo que queda en el despueseterno,
tócame con tu muertemente
para ser parte de la vastedad de las cosas.
Qué esperas de esta casa cuando el abismo sube hacia lo profundo de la mente y se instala frente a tus ojos, dime, ahora que ha pasado la lluvia, ahora, que estamos sentados aquí, en este lugar que está lejos de todo, si la escritura no es más que una trampa para lo real, si no puede superponer verdades ni realidades, qué es lo que nos espera una vez escrita la última página, el último párrafo, la última oración, la última palabra.
jueves, 16 de julio de 2020
La vastedad de las cosas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A Ricardo
Te dejé allí y no lo supiste, pero te has de acordar de aquella vez en que con una fogata y una guitarra le cantamos a la noche, compañera f...
-
A las 3.30 el pucho, la lluvia y el café se convierten en aliados perversos de tus ojos no esperás, no esperás a que se aclare la noch...
-
Ríe lagartija tú que bajas del árbol a besar las flores de la temple tierra inquieta. Amedrenta tu calma un chasquido en la laguna del c...
-
Viste cuando te entran unas ganas tremendas de querer saber cómo está, dónde está, qué hace; y mirás tu celular y ni siquiera te llega un...
No hay comentarios:
Publicar un comentario