Si me lo hubieras
dicho lo iba a entender o tal vez no, pero siempre hemos hablado, sin
embargo, ahora callas y el silencio te delata; tus actos te disfrazan
de una manera normal y sencilla.
Dime pequeña si ya te has ido completamente al mundo de lo aparente o si aún queda algo que pueda hacerme recordar que no estoy solo. Dime que solo buscas conocer, y que para conocer hay que probar, y que después de probar tocarás el saber, aunque hay una cosa que no te he dicho nunca: cómo volver a encontrar el camino para regresar.
Aunque tarde, ahora lo sabes, cuando ya elegiste no se puede volver sin haber terminado el camino. De rodillas en el puerto te suplicaría que saltes por la borda de ese oscuro velero, pero si lo haces en tu alma quedará un hueco, a lo mejor podríamos ponerle una tapa o llenarla con miles de tonterías, pero un espacio en el alma que se llena con cosas que no deben de estar allí con el tiempo se descomponen y desde lo más profundo emana una especie de niebla que rodea a los pensamientos y ennegrece al corazón.
Y ahora que callas yo sigo pensando en todo lo que podía haberte dicho y una sonrisa se dibuja en mi rostro y tú también sonríes mirando mis ojos y ni siquiera dijimos media palabra pero nos dijimos tanto al mirarnos.
Dime pequeña si ya te has ido completamente al mundo de lo aparente o si aún queda algo que pueda hacerme recordar que no estoy solo. Dime que solo buscas conocer, y que para conocer hay que probar, y que después de probar tocarás el saber, aunque hay una cosa que no te he dicho nunca: cómo volver a encontrar el camino para regresar.
Aunque tarde, ahora lo sabes, cuando ya elegiste no se puede volver sin haber terminado el camino. De rodillas en el puerto te suplicaría que saltes por la borda de ese oscuro velero, pero si lo haces en tu alma quedará un hueco, a lo mejor podríamos ponerle una tapa o llenarla con miles de tonterías, pero un espacio en el alma que se llena con cosas que no deben de estar allí con el tiempo se descomponen y desde lo más profundo emana una especie de niebla que rodea a los pensamientos y ennegrece al corazón.
Y ahora que callas yo sigo pensando en todo lo que podía haberte dicho y una sonrisa se dibuja en mi rostro y tú también sonríes mirando mis ojos y ni siquiera dijimos media palabra pero nos dijimos tanto al mirarnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario